INFORMACIÓN GENERAL

Perteneciente al Parque Natural Sierra de Grazalema, el complejo Hundidero-Gato es un sistema hidrográfico de galerías subterráneas, considerado el más importante de Andalucía y uno de los más importantes de España con casi 10 km topografiados. El complejo conecta las espectaculares y grandiosas grutas de Hundidero (Montejaque) y Gato (Benaoján), ambas declaradas Monumento Natural de Andalucía. Además cuenta con la mayor travesía integral de la Comunidad Autónoma, 4,5 km longitudinales aproximadamente, unas 6 horas de recorrido para inexpertos.

La Cueva del Gato tiene unas dimensiones de 28m de alto por 15m de ancho y la Cueva del Hundidero, 64m de alto por 10m de ancho. El río Gaduares, que nace en el Macizo de Grazalema, entra por Hundidero y se abre paso por la galería principal hasta salir por Gato, desembocando en el río Guadiaro a unos metros de su salida. El desnivel entre Hundidero y Gato es de 123 metros. El carácter torrencial de sus aguas ha originado una morfología muy particular, cuyas salas llegan a alcanzar los 70 metros de altura. Además de la galería principal, existen muchas galerías laterales que también suponen aportes hídricos importantes al sistema, y antiguas galerías fósiles.

El complejo tiene unos 25 lagos, algunos de los cuales, como el Cabo de las Tormentas, tiene más de 100 metros. Estos lagos hoy se cruzan nadando con trajes de neopreno, pero antes se cruzaban en pequeñas barcas hinchables. Hundidero-Gato también esconde en su interior lugares con espeleotemas de gran belleza como la Giraldilla o la Gran Estalagmita, o espectaculares salas como la de los Gours, la Sala de la Dunas, el Cabo de la Tormentas…

En Hundidero-Gato habitan una de las mayores colonias de Europa del “murciélago de cueva” (Miniopterus schreibersii) con colonias de invernada de 30.000 a 40.000 ejemplares, una de las razones de la protección de ese complejo. Y en 1980 se descubrió un especie endémica de invertebrado, de la clase Gastropoda, el Iberhoratia Gatoa, que convive en la cueva con otras especies endémicas de Andalucía.

Sir Francis Carter, precursor de los viajeros románticos del siglo s. XIX, dijo en su libro “Viaje de Gibraltar a Málaga” en 1760: “La Cueva del Gato merece el primer puesto entre las maravillas de la Serranía de Ronda”. Él fue el primero en mencionar lo que los lugareños contaban de esta cueva, que en su interior quedaban restos de un templo dedicado a los dioses infernales.

Luego vinieron otros viajeros, arqueólogos, geólogos… En 1912 el pre-historiador francés Abate Henri Breuil visita la boca de Gato guiado por el coronel William Willoughby Cole Verner experto topógrafo que también exploró la cueva de la Pileta en 1909-1910. El abate la visitó en otras ocasiones más y encontró restos de cerámicas. Ya en 1973 el profesor de la Universidad de Cádiz Luís de Mora–Figueroa lleva a cabo la única excavación oficial limitada a una campaña con dos cuadrículas, en la llamada Galería del Caballo, donde aparecieron restos de tres esqueletos humanos, uno de ellos con un orificio en el temporal.

Dos hitos de la espeleología moderna en Hundidero-Gato fueron la travesía integral del complejo realizada en 1968 por el grupo GEOS de Sevilla y la celebración del IV Campeonato Nacional de Espeleología dedicado especialmente a este sistema.